Se trata de tomas aéreas para demostrar la grandeza del Mar Caribe a de 150 millas náuticas del litoral Venezolano con las fuerzas de la naturaleza y envestida de los elementos. Aunque se volaron 2 drones, todas las tomas aéreas en esta pieza fueron realizadas con un mini2 y la recuperación fue de un Mavic pro que desde el momento de despegar se alejo de la embarcación 3200 metros en 12 minutos debido a la velocidad del viento la corriente y la velocidad de la embarcación, sin duda alguna momentos de tensión y susto al ni siquiera ver el barco, su ubicación por no tener punto de referencia alguno sobre los puntos cardinales era de terror, todo angulo de visión tenia agua de frente. Para aumentar la tensión todas las alarmas disparadas por el reflejo del sol en el agua que confundía a los sensores y para colmo al por fin hacer contacto visual e intentar aterrizar en cubierta el magnetismo jugo un papelazo y tuve que atajarlo cual jugada de béisbol pero por fin recuperado y sin ningún rasguño.